Una tarde en Pisa

Un par de días antes a nuestro viaje una amiga me dijo “Pisa tiene poco que ver, nosotros estuvimos una hora después pusimos rumbo a Florencia…”  Puede que no le falte razón, aún así a nosotros nos dio para algunas horas más.   Así que aquí os cuento que tal nos fue y después que cada uno decida si quiere echarle una o veinte horas.

La principal razón por la que hicimos noche en Pisa fue por una cuestión practica.  Ya se sabe que las compañías aéreas de bajo coste a menudo vuelan a primerísima hora del día.  Nuestro vuelo de vuelta era a las ocho de la mañana, si a esto le añadimos el tiempo de antelación en el aeropuerto mas el desplazamiento desde Florencia, la hora a la que nos tendríamos que haber levantado era cuanto menos insufrible, sobre todo porque no teníamos ni corazón ni “valor” para despertar a una fiera de dos años a esas horas.

Así que pusimos rumbo a Pisa el día de antes a nuestra vuelta, para ello lo mejor es el tren, saliendo desde Santa María de Novella hasta Pisa Centrale, el trayecto dura aproximadamente una hora.

Eric en el tren camino a Pisa

Una vez allí, la idea era visitar lo más conocido de Pisa, la Piazza dei Miracoli, que es donde se encuentra la famosa torre inclinada junto con el Duomo de Santa María Assunta, el Baptisterio y el campo santo.  Nuestras pretensiones eran pocas, conocer el famoso lugar, tirarnos en el césped a jugar y sobre todo a “hacer el indio” un rato intentando hacernos fotos con la susodicha torre.  Que me perdonen los amantes del arte, pero esto fue la parte más divertida de la visita…¡que risa!…

Después de aquello sin nada más planeado para ver, sólo nos quedaba pasear por  el centro de la ciudad, lleno de calles peatonales con aspecto algo decadente y muy tranquilas.

Ahora bien si triunfamos con algo en Pisa, fue con el restaurante a la hora de cenar.  Y es que con tanto paseo hicimos hambre, de repente un restaurante “coqueto” con gente esperando en la puerta a que abriesen.  Dentro nos esperaba un local pequeño y especialmente bonito, y nosotros los únicos extranjeros, esto sólo podía significar que la comida era auténtica y no para turistas… ¡¡los mejores gnocchis que probaré en mi vida!!… Ah si el sitio en cuestión se llama Ir Tegame Spaghetteria

pisa
Pisa

Después de semejante cena sólo nos quedaba irnos a dormir que al día siguiente había que levantarse tempranito.

  • Para los que viajéis en tren, además de comprar el billete hay que validarlo en las máquinas que hay justo al principio de los andenes.
  • Para los que queráis hacer el trayecto directo desde Florencia al aeropuerto de Pisa, podéis viajar en la compañía Terravisión, saliendo desde la puerta de la estación Santa María Novella.  Además en la misma estación hay un están de la compañía donde comprar los billetes.
  • No está permitido la subida a la torre a niños menores de 8 años.

¿Conocéis pisa vosotros? ¿hay vida más allá de su torre inclinada? contádnoslo por favor.

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