Viajar con niños en avión y no morir en el intento

Julen y nuestras 5 bandejas para pasar el control de seguridad

En este último viaje me he dado cuenta de todo lo que hemos ido aprendiendo con nuestros hijos, con cada experiencia aprendíamos a organizarnos mejor, anécdotas que nos ocurrieron con Eric nos han hecho ser más previsores con Julen. Y aunque la mayoría son de sentido común, he pensado que recopilarlas y compartirlas con vosotros os podría ayudar y aminorar la reticencia que tienen muchas familias a viajar con niños pequeños en avión. 

Leí en algún sitio que cuando pasas de viajar con un niño a viajar con dos, los bultos no se multiplican por dos sino por tres, yo no me lo explico pero por alguna regla de la física cuántica esto es lo que pasa. Por eso a la hora de pasar los controles, es buena idea tener separado de antemano todo lo que llevamos, como por ejemplo todos los aparatos electrónicos en un saco de tela y en otro la comida y bebida de los niños, sí, cuando hay niños puedes pasar agua, se la llevan unos minutos a analizar y listo.

Viajar con niños en avión sin morir en el intento, la lupa viajera

A colación de lo anterior, los señores y señoras de los aeropuertos que son muy listos y ya tienen años de experiencia en esto de las familias viajeras, saben que podemos organizar un tapón el los controles en un nanosegundo, así que en gran parte de los aeropuertos tienen controles específicos para familias, o bien en la cola general el mismo personal te redirige a la cola en la que debes situarte.

Julen y nuestras 5 bandejas para pasar el control de seguridad

Una vez pasado el control, cuidado no hay que distraerse con las tiendas duty free, es tentador lo sé, pero lo que toca es buscar la puerta de embarque, a menudo las distancias en los aeropuertos son largas y con niños todo se hace a un ritmo más lento, mejor tener claro donde está y ya después si hay tiempo daremos un paseo.

Julen y nuestras 5 bandejas para pasar el control de seguridad

  • Lo ideal es que cada adulto se haga responsable de determinados bultos, de esta manera nos evitaremos “…¿dónde está la mochila verde? la llevabas tu, no? Yo creí que la llevabas tu…”
  • Siempre que os mováis de un lugar, como de una mesa en una cafetería, echad la vista atrás para comprobar que no se queda nada.

En caso de llevar sillita de paseo, dependerá de en que aeropuerto y país os encontréis, pero como norma general os dejarán pasar los controles con ella, y os dejarán tenerla hasta la puerta del avión donde deberéis plegarla para que la guarden en bodega.  Os cuento que en Francia por normas de seguridad, se debe facturar la sillita (gratuitamente).   Ya en destino la recogida también dependerá de cada aeropuerto, en unos casos la podréis recoger a pie de pista según bajáis del avión, en otras ocasiones por la cinta en la que salen las maletas o bien por una cinta especial.

Volviendo al momento del embarqué, yendo con niños (y no tan niños) hay que ir al baño, pensaréis, esto es una perogrullada, ya pero mejor recordarlo que luego en el despegue vienen los “mamá tengo pipi…”

En cuanto a que llevar en nuestras mochilas, esto depende de la edad de los niños, en nuestro caso, con Julen que aún es bebé ponemos todo lo referente al cambio de pañal con varias mudas de ropa además de comida y agua para todos.   Y a aquí van mis imprescindibles; juguetes a ser posible nuevos, pequeños y variados. una tablet ya se que hay padres que no les gusta la tecnología para niños pequeños pero pensad que “niños entretenidos igual a padres relajados” ya en tierra habrá tiempo de otros juegos. y por último la madre de todos los imprescindibles EL PICOTEO, mas sano, con azúcar, salado… lo que queráis lo importante  es que les encante a los niños.  De verdad no hay cosa que estrese más a unos padres que una rabieta durante un despegue o aterrizaje, así que echadle imaginación y pensad que cosas entretienen más a vuestros hijos. 

De todas formas lo más importante es no ponerse nerviosos para no agobiarse, los tramites en el aeropuerto, el embarque, el vuelo o la llegada a destino son parte del viaje y hay que disfrutarlos. Y sobre todo tener siempre presente que si ha habido algún momento de más tensión, debemos pensar que hemos aprendido de esa situación y que ya sabemos ponerle remedio para el próximo viaje.

Os ha ocurrido alguna anécdota con los niños durante un vuelo? ¿añadiríais algún consejo más a esta lista?

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